Entrevista a Natalia Beristain

Los adioses (2018) México

Por Magdiel Olano

“En México, cuando pronunciamos la palabra ‘mujer’, nos referimos a una criatura dependiente de una autoridad varonil, ya sea la del padre, la del hermano, del cónyuge o la del sacerdote (…), adiestrada desde la infancia para comprender y tolerar los abusos de los más fuertes”, dice la voz de Rosario en la película mexicana Los adioses.A través de la intimidad de la vida de Rosario Castellanos, la creadora mexicana Natalia Beristaín, despierta la conciencia feminista con un largometraje de 86 minutos que narra la relación de pareja que tuvo la reconocida escritora con el filósofo Ricardo Guerra, pasando por infidelidades, abortos y depresión.

La cinta es narrada a dos tiempos: la década de los cincuenta, cuando la joven Castellanos se abría camino en un mundo dominado por hombres, y durante la madurez de su matrimonio, retratando la fragilidad y contradicción que vivía la autora de Balún Canán entre sus ideales feministas y el afecto hacia un esposo que limitaba su libertad de ser.

Beristaín expone los pensamientos en pro de los derechos de las mujeres que definieron la obra de una de las más destacadas intelectuales mexicanas y una de las mejores poetas del siglo XX, pensamiento que fuera expreso en textos como Ciudad real o Mujer que sabe latín.

En una entrevista que se realizó previo a la función de inauguración en las salas de cine comercial de esta ciudad, la directora, de suave temple, aseguró que la idea inicial del proyecto fue centrarse en cuestionamientos de la maternidad, de la vida en pareja, del feminismo y de tratar de responder si ser mujer está determinado por un contexto histórico social-cultural. El haberse encontrado en el camino con Rosario Castellanos para la realización de la cinta le ha dejado, además de mucho orgullo, más preguntas que respuestas. 

Hija de la actriz Julieta Egurrola y del actor Arturo Beristain, Natalia creció viendo y escuchando infinidad de ensayos en los que participaron sus padres, y aunque decidió no aparecer en las pantallas, continuó la tradición familiar al convertirse en una directora de cine tras haber estudiado en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC). Participó en  en varios proyectos cinematográficos como directora de casting, productora ejecutiva y asistente de dirección.

Con el guion de su primer largometraje No quiero dormir sola (2012), fue galardonada como Mejor Largometraje Mexicano en el Festival Internacional de Cine en Morelia (FICM) 2012. La película de 2017 Los adioses fue galardonada en el Festival de Morelia con el Premio del Público, además de haber sido nominada a ocho premios Ariel, donde Karina Gidi, quien encarnó a Castellanos, ganó el premio a Mejor Actriz.

¿De dónde nace la idea de la realización de la película? 

La verdad es que con pudor tengo que aceptar que Rosario Castellanos no fue el punto originario del proyecto, andaba más bien con cuestionamientos de la maternidad, de la vida en pareja, del feminismo, preguntándome si ser mujer de alguna manera está determinado por un contexto histórico social-cultural, y sabía que quería hacer algo alrededor de las relaciones de pareja, de las relaciones a largo plazo, de lo que sucede en la intimidad de un hogar, pero no encontraba muy bien cómo darle forma y en medio de eso fue que, por casualidad, topé con las cartas que Rosario le escribió a Ricardo Guerra, y de pronto la mujer que descubro en estas cartas es una mujer que me atrapa completamente, que puedo dialogar casi en lo íntimo como si fuera mi amiga. Me eché un clavado casi de dos años leyendo exclusivamente a Rosario (…), a partir de eso fue como empezamos a hilvanar la posibilidad de trabajar estas inquietudes personales alrededor de la figura de Rosario, ella más bien como un puente para, sí, sin duda, hablar de una época, de un ser extraordinario, pero aderezado por un interés personal.

¿Cuál fue la intención de mostrar a través de una poeta la problemática del feminismo? 

La verdad para mí creo que fue un discurso que yo fui construyendo sobre la marcha con el proyecto, no es que tuviera absolutamente claro desde el primer tratamiento del guión que iba a acabar siendo una parte tan modular de la película. Mi propio feminismo se finca mucho más o se arraiga o se cuestiona mucho más a partir de que me topo con Rosario y siento que eso también se fue construyendo a lo largo del proceso de la película (…). Hoy en día estoy muy orgullosa de que sea esta parte tan central de la peli.

¿Cómo crees que ha cambiado el discurso feminista desde hace 50 años, cuando escribía Rosario, y a la actualidad, siendo que es un discurso que se ha mantenido activo?

Pues es que yo creo que eso es lo que puede llegar a ser profundamente doloroso, cuando de pronto lees o escuchas un discurso como los de Rosario de hace 50 años y muchos de sus textos, puedo pensar que se escribieron ayer, sobre todo los que tienen que ver con cuestiones de equidad de género o de la lucha indigenista. Sin duda creo que tampoco se trata de darse golpes de pecho y decir que no hemos avanzado nada, pero yo creo que ella probablemente estaría muy sorprendida de que 50 años después hayamos dado dos pasos para adelante y luego cinco para atrás. Siento que esperaríamos que eso sea una de las cosas que por lo menos genere diálogo con la gente que puede ir a ver la película.

¿Cómo crees que cambie la perspectiva o susceptibilidad de entrar al tema a través del texto y de la pantalla?

De entrada creo que el cine es un medio mucho más masivo, sé que no estoy haciendo Transformers y que no tendrá esa exhibición, pero tiene mucho más alcance que un libro. Tessa Ia, por ejemplo, la actriz joven de la peli, no conocía a Rosario, yo mismo no la conocía, Daniel Giménez Cacho sabía muy poco de ella, es como una figura que siento que está en México en el imaginario colectivo pero que realmente no la conocemos, no hemos leído y en ese sentido creo que es el alcance que pueda tener una película, que por lo menos llegue a un público más diverso, más variado, que probablemente no la haya leído. Si logramos que alguien salga de la sala diciendo: “Híjole, yo no sé quién es Rosario pero se me antoja conocerlo, se me antoja leerla”, y a partir de ahí generar un propio discurso alrededor de las temas de género, por ejemplo, entonces siento que ya lo hicimos bien.

¿Cambió en algo a Natalia la realización de la cinta? 

La verdad es que toparme con una mente tan lúcida y tan vanguardista y tan profunda y a la vez, tan clara (…) y que una mujer de hace 50 años tenga la capacidad de hablar de la feminidad, del feminismo, de la equidad de género con tal contundencia y casi como si se abriera y te enseñara las entrañas, de pronto puede ser hasta chocante, pero esa imagen sin duda no sólo me conmueve sino que me confronta. Si esta mujer hace 50 años con el contexto social cultural político en el que vivía es capaz de tocar estos temas, ¿qué estamos haciendo hoy día?, ¿qué estoy haciendo yo hoy día? No sé si tengo respuestas pero tengo más preguntas, y creo que eso es importante.

Author: ojopinea

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