Las cuitas rusas: Elena, Leviathan y Loveless

Director: Andrey Zvyagintsev

Por: Raúl Picazo

Me gustan los dramas que se universalizan, que son ajenos pero se vuelven propios por la similitud del actuar humano. Ya sea en Rusia o en México, este paralelismo social es fundamental en las obras que van mas allá del territorio donde fueron creadas. Abordaré tres películas que representan el drama ruso que se vuelve propio: Elena (2011); Leviathan (2014); Loveless (2017) del director Andrey Zvyagintsev, el cual es uno de directores de cine más importantes de la Rusia contemporánea. Su debut fue con The Return (2003), la primera película rusa posterior a la Unión Soviética en ganar el León de Oro en el Festival Internacional de Cine de Venecia. Pero más allá de los premios, que interesan para dar a conocer la obra, me sumerjo en los dramas de estas tres películas, que son historias que suceden a cada rato en nuestro país, donde el acontecer diario sumerge al ciudadano en un ser desentendido del otro, historias que se han llevado al cine pero que se han realizado con un tratamiento ordinario y risible, no con la facultad que da el arte para abrir caminos y crear ideas, es justo lo que hace Andrey Zvyagintsev y su fotógrafo Mikhail Kritchman, crear dramas cotidianos que se universalizan.

Elena es la historia de una madre abnegada que ayuda a toda costa a su hijo parásito para que salga a delante, es muy mexicano el asunto de la madre que ayuda, que sufre, que hace todo por su vástago, esta historia es conmovedora y me hace recordar historias de lucha y sobre-vivencia de mujeres mexicanas. Leviathan es un de mis películas favoritas, ya que el drama representa el abuso del poder y cómo se las ingenian los políticos para salir avances de sus tropelías, pero también aborda el hastío y el desamor, producto de una acción que repercute directamente en la pareja protagonista de la historia. Esta historia tuvo represalias del gobierno de Vladímir Putin por su carácter crítico y por abordar una historia que ataca directamente a los funcionarios públicos corruptos. No solo es un hombre aquel que sufre las vejaciones del poder, porque esta película representa la vida de ciudadanos libres que nos vemos sometidos a los designios de un sujeto que fue votado por una sociedad, que debería servir al pueblo y no joderlo.

Y por último Loveless, esta trama se universaliza por las batallas que dan las parejas al separarse y no sentirse solos, dejando de lado a las personas que trajeron al mundo, se envuelven en su egoísmo y no hacen otra cosa que lamerse las heridas. Estas historias se representan de una manera magistral las clases sociales imperantes en Rusia, sus relaciones personales, sus luchas contra el poder, su forma de afrontar la vida en comunidad. Pienso que Andrey Zvyagintsev, es un director que quiso representar las pasiones más básicas del ser humano, y llevarlas a la pantalla grande para reconocernos en ellas y partir de ahí, hacía una manera diferente de ver la vida.

Author: ojopineal

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